jueves, 26 de diciembre de 2013

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martes, 17 de diciembre de 2013

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA PINTURA MURAL AL FRESCO.



Datos extraídos de  Atelier - st Andre
http://www.atelier-st-andre.net/es/paginas/tecnica/tecnica_fresco/definiciones.html

Definiciones
El fresco es una técnica de pintura mural que se ejecuta sobre                                                                         un revoque fresco de cal y arena. Los colores utilizados
 son pigmentos diluidos en agua.

El fresco está constituido por varias capas superpuestas,
se distinguen:
• Primera capa, el revoque grueso (arriciato), constituido por
una mezcla de cal apagada y arena gruesa.

• Segunda capa, el revoque fino (intonaco), constituido por
cal apagada y arena fina bien tamizada.

• Tercera capa, la capa pictórica, realizada por pigmentos
diluidos en agua pura, con un pincel se hacen varias capas
sobrepuestas

• La última capa, la costra, se realiza con argamasilla de
cal carbonatada que al deshidratarse con el aire produce
 una envoltura protectora transparente, que engloba a los
 pigmentos que se fijan definitivamente.


La técnica bizantina


El mundo bizantino siempre ha privilegiado la técnica
del fresco. El monje Denys de Fourna, escribió, en el
 Monte Athos al principio del siglo XVIII, un tratado
 muy detallado sobre las técnicas tradicionales más
antiguas.

Una de las características técnicas del fresco
bizantino es el trazado de las líneas
 principales del dibujo sobre
el revoque fresco, con ayuda de una punta
de madera o de hueso. Además el revoque
fino es alisado antes de la aplicación de los
colores, y no después como ocurre en las
 técnicas modernas. El alisado preliminar
provoca una subida del agua a la superficie
 y obliga al artista a un trabajo rápido, pero
al mismo tiempo, garantiza una mejor nitidez
 de las lineas y una potencia expresiva de los
colores.







    Los materiales
    Lime 1
    ser adquirida en los distribuidores de material para la
    construcción en sacos de 25 o 40 kg. Para el fresco hace falta
    cal hidratada (hidróxido de calcio o cal apagada). La cal
     hidratada también es llamada gorda por la untosidad que
    otorga a la argamasilla.Los sacos de cal tienen que ser cerrados

     esmeradamente y guardados en un lugar muy seco.



    Atención:


    • la cal artificial no es una cal, es un colante que no contiene
    Ca(OH)2 (hidróxido de calcio)

     la argamasilla hidráulica es una cal fabricada con caliza que
    contiene demasiado arcilla que va a hidratar y no carbonatar.

     No se adapta para los frescos porque no fija los colores.



    La arena tiene que ser de buena calidad y provenir

    preferiblemente de un río. No utilizar nunca arena marina ya
    que contiene salitre (nitrato de potasio), ni arena ferruginosa,
    que podría causar la aparición de huellas rojas sobre el fresco.
    La arena tiene que limpiarse perfectamente. Para averiguar la
     pureza, sumergir una pequeña cantidad en un vaso de agua,
     mezclar y observar el aspecto de la misma. Si se vuelve turbia
    y se observan impurezas en la superficie, es preferible lavar la
     arena.

    La elección de una arena gruesa o fina depende de las
     dimensiones del fresco o del aspecto de la superficie que se
    desea. La arena gruesa es buena para un fresco de grandes
    dimensiones ya que garantiza una mayor solidez. Una arena de
     cuarzo fino, por otro lado, permite la ejecución de detalles para
    pequeños frescos. Para trabajos exteriores es preferible utilizar
     arena gruesa.


    El agua tiene que ser lo más pura posible. El ideal es utilizar
     agua de manantial; aquella del grifo puede ser utilizada a
    condición que no contenga demasiado cloro. Evitar el empleo
     de aguas estancadas o fuertemente salinas.


    La carbonatación
    La cal mezclada con agua y arena se endurece
    progresivamente y se carbonata al contacto con el
    anhídrido carbónico del aire. El endurecimiento rehace en
    parte la caliza de origen formando carbonato de calcio, que
    fija los colores del fresco.

    La cal apagada Ca(OH)2 se combina con el anhídrido
     carbónico del aire (CO2) y reforma el carbonato de
    calcio (CaCO3) según la reacción química:
    Ca(OH)2 + CO2 produces CaCO3 + H2O

    Proceso de la carbonatación


    Las herramientas
    .Tools

    Las herramientas necesarias para el trabajo del fresco, además
    de la pala, de la carretilla y de la caja son:
    - una paleta para mezclar y aplicar las argamasillas al muro;
    - una talocha (fratacho) de madera, cuyos dimensiones varían
     según el tamaño del fresco, para aplastar el revoque y conseguir
    una superficie uniforme;
    - un pincel para humedecer los soportes y dosificar la humedad
    de la argamasilla;
    - una lengua de gato (espátula) para levigar el revoque antes de
     pintar;
    - una regla metálica para encuadrar el revoque.


    Los pinceles

    Brushes


    Se aconseja elegir los pinceles con cepillos sintéticos
     (baratos) ya que la cal es cáustica y los consume
     rápidamente. Para alargar su duración, lavarlos 
    con agua limpia y jabón. Proveerse de pinceles 
    anchos para las grandes superficies y para trabajos 
    rápidos.


    Diagnóstico y preparación del muro 


    Puesto que la solidez y la duración del fresco dependen
     esencialmente del estado del muro sobre el cual será 
    ejecutado, es indispensable una esmerada observación 
    preeliminar del muro para tomar las precauciones 
    necesarias y tenerlo sólido, sano y seco:
    • - Las grietas tienen que ser arregladas y los 
    • agujeros completamente tapados.
    • - Un viejo revoque que suena a hueco debe ser 
    • extraído.
    • - Eliminar las causas de la presencia de huellas 
    • de humedad (manchas, mohos, picaduras,
    •  harinosos).
    • - Averiguar que el muro no retenga humedad
    •  latente, que ningún manantial de humedad esté
    •  presente sobre el suelo en proximidad del muro.
    •  Existen hoy técnicas muy eficaces para
    •  garantizar un buen aislamiento contra la humedad,
    •  como por ejemplo el drenaje externo, en caso de
    •  manantial subterráneo. (solicitar consejos a un
    •  especialista).
    • - Cada huella de pintura restante tiene que ser 
    • rascada, raspado con la pica o degradada con la 
    • maza del albañil o con la escoda para permitir una 
    • buena pegadura de la argamasilla.
    • - Eliminar completamente las huellas de yeso 
    • lavando con una solución diluida de ácido 
    • clorhídrico caliente y enjuagando muchas veces con
    •  cuidado.
    • - Para trabajos exteriores la mejor garantía de larga
    •  duración es la protección de un techo saliente o un
    •  tejadillo. Estudiar la exposición al sol y a las
    •  intemperies del lugar elegido.


    La capa de agarre 

    Para tener una buena adhesión de la argamasilla hace falta
     que el muro tenga un aspecto arrugado. Para este fin, las
    superficies lisas, en particular el hormigón, tiene que ser
     tratadas con la capa de agarre. Siempre es posible recurrir
     a esta solución cuando hay dudas sobre la pegadura de la
    argamasila al soporte. La capa de agarre consiste en aplicar
     al muro, con un gran pincel (o con una pequeña máquina
     llamada tirolesa) cemento puro diluido en agua. Una vez
    seco, el gobetis presenta una superficie suficientemente
    arrugada para hacer adherir la argamasilla.


















    Aplicación de una capa de agarre sobre una superficie 
    de hormigón



    La preparación de la argamasilla


    Las argamasillas para el revoque en grueso (arriciato) y el
     revoque fino (intonaco) se preparan del mismo modo. Las
    proporciones habituales son una parte de cal en polvo y
    dos partes de arena
    . Para el revoque fino se utiliza una
    arena muy fina, según el tamaño del fresco y el efecto
    deseado.

    - Para la preparación de la argamasilla, la arena tiene que
     estar seca.

    - Mezclar en seco con una paleta la arena y la cal lo más

     íntimamente posible. 
























    - Proteger sus vías respiratorias y 
    llevar guantes porque la cal es cáustica y su inhalación 
    puede irritar la garganta. - Añadir agua poco a poco y 
    mezclar con una paleta hasta conseguir una pasta untuosa.
    Todas los fresquistas insisten sobre el peligro engendrado 
    por un exceso de agua; la argamasilla tiene que ser
     amasada compacta, con poca agua. De tal modo la 
    toma es más lenta y permite un trabajo regular durante 
    mucho tiempo. Además una argamasilla demasiada fluida
     y, sobre todo, sobrepuesta sobre un muro o un 
    revestimiento poco absorbente tendera a agrietarse y a
     volverse porosa. En efecto, la evaporación del agua

     favorece la formación rápida de una costra superficial y   
    deja vacíos en el interior.
    Una argamasilla puede ser conservada entre 15 -20 días y
    más en invierno.

    Antes del empleo hace falta trabajarla de nuevo para 

    recobrar la consistencia original. No hace falta añadir agua 

    pero solamente mezclar a largo para obtener una pasta 

    fácil a emplear. Una argamasilla ruda, quebradiza, difícil a 

    tomar y a extender, tiende a agrietarse. 

    ..

    El revoque en grueso (Arriciato)


    - Para grandes superficies es necesario fijar varillas de
     cola de milano (para desmoldarlas), que servirán a allanar
     el revoque y a darle un espesor constante.


    - El revoque tiene en general un espesor de un centímetro.

    - Mojar abundantemente el muro muchas veces antes de la 
    aplicación.
    - Aplicar la argamasilla sobre el muro con la espátula.
    - Evitar de alisar el revoque, porque hace remontar el 

    agua en superficie y este impide la buena adhesión de la 
    argamasilla al soporte.




























    - Después de un momento de secado, 
    allanar el revoque 
    con una regla metálica (con la que se sacan los excesos de 
    argamasilla con un gesto de cizalladura) apoyándola en las
     varillas de referencia.
    - Sacar las varillas y llenar sus emplazamientos con argamasilla.
    - Dejar la superficie bastante arrugada para asegurar una 
    perfecta adhesión del próximo revoque. Si es necesario, 
    arrugarla con la hoja de la espátula.
    - Dejar el revoque a secar por una noche.

    El revoque fino (Intonaco)
    Como para el revoque en grueso, es muy importante que el 
    pintor, si no prepara el mismo las argamasillas, controle al
     menos su preparación. La argamasilla para el revoque fino 
    está constituida por una parte de cal y dos de arena. Para los

















    trabajos en el exterior, elegir una arena bastante gruesa y 
    añadir a la mezcla 10% de cemento blanco. Aplicar el revoque
     por la mañana, de modo que quede fresco durante todo el día.
     Sin embargo, antes de pintar, comprobar que este bastante 
    seco como para resistir a la presión de un dedo.
    - El revoque fino tiene en general un espesor de 5 mm.
    - Extender el revoque con una espátula o con una llana metálica
     comprimiendo fuerte pero sin volver hacia atrás para evitar 
    remontes de agua.


    .
    LLANAR: 














    - Esperar que el revoque empiece a tirar, es decir
     que adhiera al muro sin ser demasiado seco (se
    puede comprobar comprimiendo con un dedo: si
    el revoque no se pega y no deja remontar agua en
     la superficie, se puede pasar la llana).

    - Aplanar la superficie del fresco con la llana de
    madera cumpliendo movimientos circulares
     ascendientes. No insistir demasiado para evitar
     remontes de agua que amenazarían con hacer
    despegar el revoque..















    - Llenar los agujeros con la espátula.
    - Pasar de nuevo la llana hasta que toda la superficie esté

     perfectamente plana y regular..


    EL ALISADO.

    .- Antes de pasar a las etapas de la pintura, el revoque 
    llenado tiene que ser alisado.
    - El alisado será repetido después de la colocación de las
    grandes superficies de color (los colores lisos) para retardar
     la carbonatación



    - Pasar la lengua de gato delicadamente sobre toda la
     superficie del revoque (como está illustrado al lado) sin
     insistir demasiado.
    - Para el alisado, la espátula no debe estar mojada.



    Los colores

    - Para los frescos una vasta gama de pigmentos es 
    disponible. Sin embargo se 
    utilizan solamente pigmentos minerales porque la cal
     "quema" aquellos orgánicos y vegetales.
    Los colores diluidos en agua tienen que tener una

     consistencia precisa: demasiado fluido faltan de
     potencia, demasiado denso empastan el soporte.
















    El blanco utilizado es el blanco de cal que se prepara 
    en este modo:

    • Diluir un kilo de cal en un litro de agua,
    • Agitar la mezcla y dejarla descansar durante una 
    noche.
    • El día siguienteeliminar el agua y recobrar la pasta
     blanca.

    El dibujo (ver la estilisación bizantina)

    La ejecución de un fresco solicita rapidez: las
     indecisiones sobre el dibujo hacen perder tiempo
     precioso y las posibilidades de corrección están muy
     limitadas. Hace falta por lo tanto que este todo listo
     antes de iniciar el trabajo: tanto en la mente del 
    pintor que sobre el muro.




















    - Empezar haciendo un dibujo en escala 
    reducida.
    - Buscar las armonías de los colores para toda
     la composición.
    - Dibujar a escala real con el carboncillo sobre
     grandes hojas de papel Kraft o sobre calcos 
    unidos entre ellos con cinta adhesiva.
    - Si el fresco es muy grande, dividir el dibujo
     para cada día de trabajo.
    - Sobre el dibujo en escala real determinar con 
    blanco la posición de las aclaraciones.

    El traslado del dibujo

    - Antes de empezar el traslado del calco, esperar
     que el revoque sea bastante seco para resistir a
     la presión de un dedo.
    - Para trazar las líneas que sirven para encuadrar
     el dibujo y a determinar su exacta posición sobre
     el muro, se puede utilizar una cuerda empapada
     en el color que se tira como un elástico entre dos
     puntos de referencia dejando una huella de color
     sobre el revoque.
    - La técnica de traslado del dibujo sobre el soporte
     es el calco grabado. Con un mango de pincel se
     trazan las líneas del dibujo a través el papel
    comprimiendo ligeramente, sin ir demasiado en
    profundidad para dejar un ligero surco en el
    revoque fresco.


















    Las etapas de la pintura
    La puesta en obra del fresco solicita una
    buena organización: hacer de modo que los
     colores y los pinceles estén todos al
    alcance sobre una mesa o sobre un plan de
     trabajo estable; disponer varios recipientes
     de agua limpia para lavar los pinceles,
    preparar con antelación los diferentes tintes
     y sus aclaradores en recipientes
    etiquetados, iniciar con el trabajo en alto
     para evitar rebabas.

    Cuando se pinta hace falta tener en mente
     que el fondo tenderá a destacarse con los
     colores claros y que el revoque, cuando
    está húmedo aparece gris, será blanco una
     vez seco y por lo tanto aclarará los tonos.
     Hacer pruebas sobre papel para tener una
     idea de los colores secos.









































    • Pintar el cuadro con un color rojo 
    • (por ejemplo rojo de Venecia)
    • Empezar trazando el dibujo con un
    •  trazo bastante fluido en el color local
    • Posar los colores lisos en muchas
    •  capas diluidas según su poder
    • recubridor,
    • los ocres se cubren una vez porque su
    •  poder recubridor es elevado,
    • las tierras verdes se cubren dos o tres 
    • veces, no más porque sobrecarga 
    • demasiado el fresco,
    • el azul ultramar, el verde esmeralda, los
    •  rojos y los amarillos se cubren dos o 
    • tres veces,
    • los cobaltos se cubren cuatro o cinco
    •  veces ya que tienen la tendencia a 
    • blanquearse,
    • Las mezclas con el blanco de cal tienden
    •  a aclararse fuertemente una vez secas.
    • Esperar cinco minutos antes de pintar 
    • entre dos capas,
    • Secar bien los pinceles antes del empleo
    •  para no falsear la intensidad de los colores.
    • Después de haber posado las grandes 
    • áreas de color uniforme se puede alisar 
    • separadamente las varias partes si se
    •  observa que la carbonatación es demasiado 
    • rápida. (dependerá del clima, de la estación,
    •  de la tasa de humedad en el aire...)
    • Posar el color de base de las encarnaciones:
    •  verde de cromo con una añadidura de ocre
    •  amarillo.
    • Trazar de nuevo el dibujo y empezar a
    •  modelar con un color más oscuro del
    •  color local.













    • Aclarar todo el fresco con el tono 
    • local mezclado con blanco de cal
    •  y blanco de titanio.
    • Trazar de nuevo el dibujo de las 
    • encarnaciones (ocre rojo o rojo de
    •  Venecia + negro).
    • Aclarar las encarnaciones con una 
    • capa de ocre rojo dejando las partes
    •  menos aclaradas de la cara en verde 
    • (el rojo es el color de transición entre
    •  el verde y el amarillo ocre de la
    •  aclaración siguiente).
    • Aclarar las encarnaciones con amarillo
    •  ocre mezclado a rojo ocre (reducir la
    •  zona ha aclarar).
    • Después de cada capa sombrear las
    •  aclaraciónes haciendo "derretir" los
    •  colores para obtener un
    •  degradamento progresivo (utilizar un
    •  pincel casi seco).
    • Trazar de nuevo el dibujo y acabar el
    •  modelado.
    • Posar las últimos aclaraciónes o "luces" 
    • con el blanco de cal sobre el conjunto
    •  del fresco, comprendido las
    •  encarnaciones, los hilos del cuadro y
    •  las inscripciones.
    Las alteraciones

    • En el caso que se produzca defectos
    •  durante la aplicación de los colores, 
    • raspar la parte defectuosa con la
    •  espátula. Pues aplicar de nuevo el 
    • revoque siempre nivelándola con la
    • espátula, por lo tanto repintar. Las
    •  pequeñas reparaciones tienen que
    •  ser muy discretas y ejecutadas con
    •  cuidado. Si se observan grandes
    •  defectos es preferible remover todo 
    • el revoque de la parte interesada,
    •  rehacerlo completamente y
    •  recomenzar la obra.
    • Un revoque liso otorga una mayor 
    • solidez al fresco. Si el revoque se
    •  levanta, se desmorona o se hunde,
    •  quiere decir que ha sido aplicado mal,
    •  con demasiado agua, o tal vez fue
    •  aplicado sobre de un soporte 
    • demasiado seco. No hace falta en todo
    •  caso creer que el fresco tiene que
    •  ponerse duro como el mármol en todo
    •  su espesor, ya que tras la costra, los
    •  revoques quedan relativamente flexibles
    •  (blandos!). De tal modo pueden 
    • absorber o rechazar la humedad
    •  ambiente, manteniendo constante la 
    • cantidad de agua en su interior. Un fresco
    •  que no respirara o que se secara 
    • demasiado, se desmoronaría y se 
    • desprendería a trozos.
    • Los alteraciones de la argamasilla pueden 
    • provenir de una mala calidad de cal o de 
    • arena, de una cal mal apagada o mal
    •  tamizada; las grietas son provocadas por 
    • cal mal apagada o por un exceso de agua.
    - Llenar los agujeros con la espátula.
    - Pasar de nuevo la llana hasta que toda la superficie esté perfectamente plana y regular..





































































































































































































































































      sábado, 28 de septiembre de 2013

      MI PINTURA MURAL EN CHILLAN


                     Por David Alfaro Siqueiros
      Introducción:
      Un verdadero documento. Esta es una entrevista que dio Siqueiros acerca del mural que realizó en la ciudad de Chillán en Chile, para los interesados en la obra y sus características.
      Descripción:
      El plafón tiene 20 metros de largo por 8 de ancho, es decir, 160 metros cuadrados, y los dos paños laterales tienen 8 metros de base por 5 de altura, o sea 40 metros cuadrados cada uno, lo que da un total de 240 metros cuadrados de superficie para toda la obra.


                                              La obra está concebida como la pintura del total espacio arquitectural y no como la organización de varios paños aislados, esto es, de manera diferente a la que usaron todos los pintores del Renacimiento y siguen usando mis colegas muralistas de México. Es en esa virtud un progreso evidente sobre mis murales anteriores y sobre la doctrina fundamental de la pintura en los edificios. Desde mi punto de vista o, más bien, desde el interés de mis particulares propósitos, mi última obra tiene así mayor movilidad y una mayor beligerancia pictórica.



                       Los paños laterales son cóncavos, en una profundidad máxima de 60 centímetros. Fueron compuestos mediante el trazo de una sección de elipse. Y esta forma que podemos llamar dinámica, frente al usual rectángulo plano, favorece incuestionablemente, en mi concepto, el sentido multidimensional de la obra y, en consecuencia, su intento nuevo-realista.
      La obra fue ejecutada sobre masonite empotrado a los muros de concreto y con materiales a base de piroxilina, lo que ha hecho posible el uso exaltado de texturas ásperas, lisas, brillantes, opacas y de "películas" de mucha vibración y luminosidad. 

      El empleo de una composición de carácter muy activo me ha permitido avanzar bastante en el camino de formas pictóricas móviles, frente a frente del estatismo de mi primera época y del estatismo formal de la obra que aun realizan mis colegas mexicanos, inclusive las más trepidantes (?). Y nada me demuestra el éxito obtenido en este terreno como las exclamaciones escritas de mis impugnadores: "terribles formas vociferantes que se mueven con increíble rapidez", "gritos exaltados de hombres violentos que pasan de lo pictórico a lo fonético real", "poderosa pintura, pero inadecuada por su impulsivismo, para adornar los muros de una escuela primaria".
                                             En cuanto al tema, la obra en su conjunto trata de impulsar el espíritu ofensivo de los pueblos contra el invasor. El paño dedicado a Chile es la historia de las luchas populares en este país por la independencia nacional y el progreso, desde Galvarino hasta Recabarren. Figuran en él, además, Lautaro, Caupolicán, O'Higgins, Bilbao y Balmaceda. Las figuras caídas son el símbolo del invasor de todos los tiempos.



                                       El paño dedicado a México se refiere, a su vez, a las luchas populares de este mi país, desde Cuauhtemoc hasta Cárdenas. Figuran en él Hidalgos, Morelos y Zapata, por una parte, y Juárez y Cárdenas. La figura que liga a los tres primeros es la popular Adelita mexicana. Como en el caso anterior, la figura derrumbada es el   símbolo del  invasor.
                                              Le he dado a esta obra el título de "Oratoria pictórica", para expresar así mi criterio sobre el "elocuentísimo" que debe servir de principio al arte de contenido social, al arte nuevo-realista que estamos construyendo con todas las experiencias posibles, a la vez que explicar (un poco irónicamente) a los "artepuristas" que es posible decir cosas ideológicas con formas plástico- pictóricas modernas de valor absoluto; aún más, que esas formas son las únicas que pueden responder bien a la obra de contenido ideológico.

                                          Estoy convencido de que la "Oratoria Pictórica" señala un paso adelante en mi esfuerzo de doce años en favor de un nuevo arte público, de un mayor y nuevo arte de estado, de una nueva elocuencia, en suma, en la pintura que se adelanta al primer período folklórico o simplemente estadista del muralismo mexicano y a la simple agilidad "snob" del arte moderno de París como fenómeno de conjunto.

      Santiago de Chile, mayo 20, 1942.
       Forma    revista de artes plásticas Nro. 27 . 
      Junio 1943, Buenos Aires

       Antonio Berni  presidente

      jueves, 26 de septiembre de 2013

      CÁTEDRA DE SIQUEIROS PERMANECE VIVA

      18/08/2013   Su mural inconcluso en un centro cultural de San Miguel de Allende muestra cómo lograr su método poliangular
      Por: LUIS BARRERA LÓPEZ (Corresponsal El Mañana)

      SAN MIGUEL DE ALLENDE.- Luego de 65 años, una clase magistral de pintura mural permanece viva, tal como la dictó David Alfaro Siqueiros sobre los muros del Centro Cultural Ignacio Ramírez El Nigromante en San Miguel de Allende, Guanajuato.

      Sobre los muros de un viejo convento del siglo XVIII, el famoso muralista mexicano dejó plasmado lo que en su momento fue el proyecto para el mural “Vida y Obra del Generalísimo Don Ignacio de Allende”, realizado en 1948.

      Aún cuando se trata de un mural inconcluso que abarcaría la totalidad del recinto, los visitantes hacen exclamaciones de sorpresa cuando entran al lugar. Incluso nadie se puede abstraer ante la belleza de una obra de arte en proceso.



      Carmen Masip, crítica de arte, comenta que se trató de un proyecto para la entonces Escuela Universitaria de Bellas Artes, donde Siqueiros enseñó su técnica a varios norteamericanos, canadienses y mexicanos, algunos ya veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

      “Del sombrío espacio conventual lo anima el reto de los ángulos que produce el arranque de sus bóvedas para estudiar a fondo los planteamientos poliangulares en que estaban enfrascadas sus nuevas ideas”, apunta Masip.

      Podría parecer que fue una lástima que este mural quedara inconcluso, pero para muchos es evidente que también resultó de beneficio, pues actualmente se puede leer en él cómo era la planeación y la técnica de Sequeiros para realizar un mural de estas dimensiones.

      Esta obra también es fundamental en la vida cultural de San Miguel de Allende, pues un desacuerdo con el entonces director de ese instituto (que era privado), causó que intervinieran autoridades federales y luego se convirtiera en el Centro Cultural El Nigromante, dependiente ahora del INBA.

      Rafael Cruz Arvea, investigador de arte, apunta que este mural muestra de manera privilegiada la aportación teórica y práctica del artista al tema de la pintura mural.

      “Tan fundamental para él debió ser esta experiencia, que dos años después la publicó por escrito con el título de ‘Cómo se Pinta un Mural’, como testimonio del proceso de su pensamiento estético”, asegura Masip.

      Siqueiros decía que en todos los periodos florecientes del arte la plástica ha sido integral, es decir, donde se fusiona en armonía arquitectura, espacio, pintura, escultura, vitral y demás elementos.

      Pensaba que la pintura mural funcionaba como una “máquina armónica”, con movimientos geométricos de intensidad infinita que entregan soluciones agradables desde cualquier lugar donde se sitúe el espectador.



      Eso implicaba un perfecto conocimiento del espacio a pintar y la aplicación de reglas de geometría a gran escala para calcular las proporciones, la profundidad, la óptica y los puntos fundamentales del espectador dentro de la sala.

      Es por eso que actualmente los visitantes pueden sentirse atraídos por las formas y colores que se alcanzaron a plasmar, pero también por esa maraña de líneas, ángulos y trazos en todos sentidos, que se unen en un punto o se cruzan para ubicar lo que serían los elementos de cada escena.

      Realmente son pocos los personajes o elementos figurativos que apenas se detectan, pero resulta extraordinario comprobar que cualquier persona puede adivinar lo que pudo ser el mural si hubiese sido terminado. 



      Quizá ahí radica su encanto, una especie de hechizo que ejerce en quienes lo observan por primera vez. Incluso hay turistas que vuelven una y otra vez durante su estancia en San Miguel de Allende, fascinados con las soluciones geométricas que Siqueiros daba a sus obras.

      Para pintar sus murales estableció que el tránsito del espectador determina la composición pictórica. Este debe obtener “normalidad realista” desde cualquier punto en que mire.

      El método poliangular toma en cuenta diez o más puntos de observación posibles en el tránsito del observador dentro de una zona arquitectónica. De esa forma el espectador interactúa con la obra, se ve envuelto en ella de una forma dinámica.

      En este mural inconcluso existe la oportunidad de echar a andar el mecanismo de ese aparato armónico, puesto que con esa retícula es posible construir virtualmente cualquier cosa.